Cuáles son las características de la alegría cristiana?

Durante la Misa celebrada en Casa Santa Marta el pasado jueves 21 de diciembre, el Papa Francisco pidió a los cristianos ser alegres, que muestren a los demás esa alegría de haber sido perdonados y redimidos por el Señor, evitando tener “cara de velorio”.

El Papa Francisco centró su homilía del pasado jueves 21 de diciembre en el tema de la alegría que brota del perdón de los pecados y de la cercanía del Señor; una alegría profunda que viene desde dentro, y que no debe confundirse con la alegría típica de una fiesta; de hecho, la liturgia propuesta para el día propone este mensaje de alegría: “sé dichoso, sé dichosa”.

A este propósito, Francisco planteó 3 aspectos de dicha alegría:

En primer lugar, se trata de una alegría que nace del perdón: “El Señor ha anulado tu condena”. Basta pensar en la alegría de un encarcelado cuando se le conmuta la pena, o la de los enfermos y los paralíticos que los Evangelios nos relatan cuando fueron curados por Jesús; de manera que hay que ser conscientes de la redención que ha venido a traernos el Señor.

En este orden de ideas, el Papa trajo a colación un filósofo que se nombraba agnóstico o ateo, y que criticaba a los cristianos afirmando que aquellos (Los cristianos) decían tener un redentor, pero que él creería, creería en el Redentor cuando ellos tuvieran cara de redimidos, dichosos por haber sido redimidos’. Así pues, si tenemos cara de funeral, ¿cómo pueden creer que fuimos redimidos, que nuestros pecados han sido perdonados? Éste es el primer punto: cada uno de nosotros es un perdonado”.

La segunda invitación fue a ser dichosos porque el Señor “camina con nosotros” desde el momento en que llamó a Abrahán hasta en nuestras pruebas, dificultades, alegrías, pasando por todos los sentimientos. En concordancia con lo anterior, Francisco exhortó a dirigir constantemente palabras al Señor que está junto a nosotros en nuestra vida”.

El tercer aspecto es el de no “bajar los brazos” en las desventuras en tanto el pesimismo de la vida no es cristiano, pues “Nace de una raíz que no sabe que ha sido perdonada, nace de una raíz que jamás ha sentido las caricias de Dios. Y el Evangelio, nos hace ver esta alegría: ‘María dichosa se levantó y salió de prisa’. También la alegría nos conduce de prisa, siempre, porque la gracia del Espíritu Santo no conoce la lentitud, no la conoce… El Espíritu Santo siempre va de prisa, siempre nos impulsa: a ir adelante, adelante, adelante como el viento en la vela, en la barca…”.

Se trata en suma – sintetizó el Papa Francisco – de esa alegría que hace estremecer al niño en el vientre de Isabel ante el encuentro con María:

“Ésta es la alegría de la que la Iglesia nos dice: por favor seamos cristianos gozosos, hagamos todos los esfuerzos para hacer ver que creemos que hemos sido redimidos, que el Señor nos ha perdonado todo. Y si tenemos algún resbalón, Él también nos lo perdonará porque es el Dios del perdón, porque el Señor está entre nosotros y no permitirá que bajemos los brazos. Éste es el mensaje de hoy: ‘Levántate’. Ese ‘levántate’ de Jesús a los enfermos: ‘Levántate, ve, grita de alegría, alégrate, exulta y aclama con todo el corazón”.