Claves para comprender qué está en juego con el viaje del Papa a Chile

A las 7:13 p.m. (hora local), aterrizó en el aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez de Santiago de Chile, el avión de Alitalia que voló durante casi 16 horas para trasladar al Papa Francisco desde Roma hasta el país del continente suramericano, donde estará durante cuatro días y que además de la capital, comprenderá las ciudades de Temuco e Iquique.

En Chile, el Santo Padre fue recibido por la presidenta Michele Bachellet, por el Arzobispo de Santiago, Cardenal Ricardo Ezzati, y por el Presidente de la Conferencia Episcopal Chilena, Mons. Santiago Silva Retamales.

¿QUIÉN PAGA EL VIAJE?

El Papa estará en Chile del lunes 15 al jueves 18 de enero. La Iglesia católica corre con los gastos de sus eventos religiosos, y el gobierno con los de los encuentros de Estado y con los gastos de seguridad, como hace en otros eventos como conciertos, partidos de fútbol o manifestaciones.

¿CUÁLES SON LOS TEMAS DEL VIAJE?

Francisco viaja a tres ciudades: la capital, Santiago, Temuco en el Sur e Iquique en el Norte.  En Santiago mantendrá los grandes encuentros oficiales, con el gobierno, con los obispos y también con los jóvenes.  Irá a la ciudad de Temuco, en territorio mapuche, muy cerca de la frontera con Argentina. “Los mapuches son los grupos originarios que había en Chile antes de la llegada de los españoles. Son nómadas y estuvieron en guerra permanente hasta la llegada de la Independencia”.

La última parada es Iquique, un antiguo puerto franco en el norte del país. Es una zona a la que emigran personas de toda América Latina, especialmente de Perú, Bolivia y Colombia.

¿A QUÉ HAY QUE ESTAR ATENTOS?

Hay dos temas transversales que podrán verse en todos los gestos del Papa.

Una es impulsar la amistad social en el país, y las buenas relaciones entre personas aunque tengan opiniones diferentes; y otra, ayudar a la Iglesia a salir de la crisis de prestigio en la que se encuentra, especialmente tras el escándalo Karadima, quien era un prestigioso y admirado sacerdote, hasta que se descubrió que en la década de los 80 había abusado de varias personas. En 2011 el Vaticano lo declaró culpable, lo obligó a encerrarse en un monasterio y le prohibió cualquier misión pastoral; sin embargo, la condena coincidió con el nombramiento de Juan Barros como obispo de Osorno. Ya era obispo pero como en el pasado había sido guiado espiritualmente por Karadima, tres víctimas le acusan de haberle encubierto. El lo niega.  A pesar de todo, un grupo de personas de su diócesis protestan reiteradamente desde entonces contra el nombramiento y piden que renuncie.

¿CUÁLES SON LAS ESTADÍSTICAS DE LA IGLESIA EN CHILE?

Chile es el país con la Iglesia menos popular de América Latina. Dicen las encuestas que un 36% confían en ella, 43 puntos menos que hace 7 años, lo que se refleja en la menor práctica religiosa.

El país tiene 17.800.000 habitantes. En 2006, el 70% eran católicos, y en 2014 bajó al 66,7%; los evangélicos han pasado del 14 al 16,4% y los ateos del 12 al 22%.

 Tomado de romereports