El vaticano anuncia película con el Papa Francisco

Cuando se cumplen 5 años desde que Jorge Mario Bergoglio fue elegido como Papa, el Vaticano ha dado a conocer la participación del Pontífice en la película-documental “Papa Francisco. Un hombre de palabra”, escrita y dirigida por el director nominado varias veces al Óscar, Wim Wenders.

La película será estrenada el 18 de mayo y “más que ser un documental sobre su vida”, pretende ser “un viaje personal con el Papa Francisco”. La producción y realización ha contado con la colaboración de la Secretaría para la Comunicación de la Santa Sede, quien sostiene que el mensaje del Papa está en el centro del documental con el fin de llevar al espectador cara a cara con el Papa, creando un diálogo entre él y el mundo que lo rodea”

Adicional a esto, en el documental también se habla de algunos de los viajes del Pontífice, como el de Estados Unidos 2015 donde habló en la sede de las Naciones Unidas, su viaje a Israel en 2014, o sus varias visitas a Latinoamérica.

Por su parte, el director de la película, manifestó que “Ni en mis sueños más locos hubiera esperado hacer una película sobre el Papa Francisco. Cuando recibí la carta con una invitación para ir al Vaticano y discutir con Don Darío Viganó la posibilidad de una película sobre el Papa, respiré hondo por primera vez, y luego di la vuelta a la manzana. Parecía que tal proyecto representaría una gran responsabilidad, al menos sería un tipo de tarea completamente diferente de cualquier película que hubiera hecho antes”.

Me impresionó mucho lo abierto que era el Papa Francisco a cada pregunta, y cuán directa y espontáneamente respondió. Y después de cada una de nuestras cuatro largas sesiones, se tomó el tiempo de estrechar la mano a todos, y no hizo ninguna diferencia entre el productor, el director, el electricista o el asistente.

Tenía la mayor consideración por el Papa Francisco antes de conocerlo, solo por verlo en televisión y por leer sus sermones o sus encíclicas. Pero conocerlo cara a cara, y luego también verlo y escucharlo todos los días en la sala de edición, no solo en nuestras propias entrevistas, sino también en sus numerosas charlas en todo el mundo, a refugiados, prisioneros, políticos, científicos, niños, ricos o personas pobres o personas comunes, me hizo darme cuenta de lo valiente que era, lo intrépido. Y ese sería mi deseo: que nunca pierda ese coraje, ese valor, implacable.

Cada vez que se fue de nuestro set, lo último que dijo fue: “¡Reza por mí!” Y esa no era solo su forma de decir adiós, sino que lo decía en serio. Y lo escuché pedir lo mismo a personas de todo el mundo. Así quemi otro deseo es que se refuerze con todas las oraciones que se hacen por él, de parte de todas estas personas, (incluido mi pequqeño equipo de producción) para todos él representa un hombre del quien se puede confiar en su palabra, esta característica es hoy rara y valiosa: un hombre que no actúa por sí mismo sino por el bienestar común.