El Papa explica el significado del agua en el bautismo durante la audiencia general.

El bautismo nos abre la puerta a una vida de resurrección, no a una mundana: es lo que ha afirmado el Papa Francisco hoy miércoles 9 de mayo, continuando con el ciclo de catequesis sobre este sacramento, centrado hoy en “la regeneración”.

 En concreto,  afirmó que “la fuente bautismal es el lugar en el que se hace Pascua con Cristo”.

También destacó con especial énfasis que es justamente a través del sacramento del bautismo como somos convertidos en hijos e hijas de Dios Padre y que Él nunca reniega de sus hijos.

TEXTO DE LA CATEQUESIS EN ESPAÑOL

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy fijamos nuestra atención en el rito central del bautismo: el lavacro santo acompañado de la invocación a la Santísima Trinidad, momento en el que somos bautizados y participamos en el Misterio pascual de Cristo: el hombre viejo se sepulta para que renazca una criatura nueva.

Morimos y nacemos en el mismo instante, pues la fuente bautismal se convierte en sepulcro y en madre. Estas dos imágenes manifiestan la grandeza de lo que sucede por medio de los gestos sencillos del bautismo.

Nuestros padres nos generaron a la vida terrena; la Iglesia, en el Bautismo, nos regenera a la vida eterna, haciéndonos hijos de Dios para siempre. Por eso, también sobre cada uno de nosotros, renacidos del agua y del Espíritu Santo, el Padre dice amorosamente: «Tú eres mi hijo amado» (cf. Mt 3,17).

El bautismo no se repite porque imprime un sello sacramental indeleble que el pecado no puede borrar, pero sí impedir que dé frutos de salvación.

Luego, la unción crismal, nos conforma a Cristo “Sacerdote, Profeta y Rey”. Por eso, todo el Pueblo de Dios, animado por el Espíritu Santo, participa de esas funciones, y tiene la responsabilidad de misión y servicio que de ellas deriva.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica. En este tiempo pascual, los invito a considerar la grandeza de la vocación cristiana que recibimos en el bautismo, y vivirla unidos a Cristo en la Iglesia, de modo que pueda dar frutos abundantes en una vida de fe y de caridad, al servicio de los hermanos.

Muchas gracias.

 Vivir la grandeza de la vocación cristiana en la Iglesia

 En los saludos que impartió a los fieles el romano Pontífice invitó a los peregrinos de lengua española “a considerar la grandeza de la vocación cristiana que recibimos en el bautismo, y vivirla unidos a Cristo en la Iglesia, de modo que pueda dar frutos abundantes en una vida de fe y de caridad, al servicio de los hermanos”, mientras que a los jóvenes, los ancianos, los enfermos y los recién casados, haciendo presente que estamos en el mes mariano, les pidió que cultiven la devoción a la Virgen como  Madre de Dios, rezando el Santo Rosario, para que “acogiendo los misterios de Cristo en vuestras vidas, puedan ser cada vez más un don de amor para todos.

Tomado de Rome reports.